4.1- PxC se basa en la afirmación fundamental de la libertad y de la razón, pero no confunde liberalismo y democracia. El liberalismo, en efecto, se identifica con el mercado hasta a tal punto que todo el resto de funciones sociales quedan subordinadas a determinadas y muy concretas funciones económicas. Así, cuando la flexibilidad del mercado laboral hace imposible la existencia de familias estables, el liberalismo económico sacrifica las familias y cubre la falta de mano de obra con inmigrantes con salarios más bajos y sin los derechos sociales de que disfrutan los trabajadores nacionales y que han sido conseguidos por decenios de lucha trabajadora. El liberalismo promueve una mentalidad consumista y es la principal causa de la crisis de valores que padece occidente. A pesar de lo cual, PxC rechaza las formas de respuesta totalitarias (comunismo, fascismo, etc.) que se han querido oponer durante el siglo XX al fracaso del proyecto liberal. PxC entiende que la principal crítica al liberalismo consiste precisamente en el permanente déficit democrático de sus instituciones, corrompidas por el poder del dinero.
En consecuencia, proponemos el desarrollo de nuevas vías políticas de participación ciudadana, la regulación de las listas abiertas en los partidos y, en general, el aperturismo de las instituciones ante el principio de transparencia. Sobre todo, entendemos que es necesario combatir el dominio que los poderosos ejercen sobre los medios de comunicación en perjuicio de la verdad y, por tanto, de una auténtica información. Esta hostilidad del poder a la transparencia y el consecuente control de la prensa, radio y televisión, tiene como finalidad ocultar los inacabables casos de corrupción que son el pan de cada día en nuestra vida política y económica.
Por lo tanto, PxC promueve combatir la crisis del modelo democrático liberal, mediante la incorporación de más y mejores fórmulas de participación democrática y el fortalecimiento de las vías de representación de los ciudadanos en las instituciones. Por ello proponemos como primera vía que los programas electorales de los partidos sean registrados en la Junta Electoral Central, y que su contenido sea vinculante, es decir, que sea de obligada aplicación. El objetivo de esta propuesta es evitar la permanente transgresión de lo prometido en los procesos electorales, y ello hará más responsables a los partidos políticos y evitará que las campañas de marketing y publicidad durante las elecciones se conviertan en permanentes alegorías de la falsedad.
4.2- Proponemos que junto a la sociedad del bienestar se potencie la sociedad del bienser. La crisis de valores éticos, y no la pobreza, es la verdadera causa de la trasgresión de las normas. Eso explica que personas con una alta formación técnica y profesional, que ocupan cargos de responsabilidad en nuestra sociedad, cometan constantemente actos que suponen una vulneración de la ley por acción o por omisión. En cambio, hay mucha gente pobre e ignorante que no delinque ni trasgrede las normas.
El relativismo moral de la sociedad de consumo, que no debemos confundir con el estado del bienestar, ha tenido como consecuencia la creencia de que las democracias se limitan a establecer ciertas regulaciones, totalmente externas al espíritu, que han de hacer posible la convivencia; pero que el principio del pluralismo impide a las instituciones públicas identificarse con contenidos éticos concretos, de manera que cada cual puede opinar y hacer lo que quiera mientras no lo detecten, para el que no existe ninguna verdad ni fundamento racional último de la conducta humana. De manera que, actualmente, en nombre de la libertad de expresión, un imán tiene derecho a recomendar los malos tratos a las mujeres, un escritor progresista puede publicar libros a favor de la pedofilia o el consumo de drogas, y no pasa nada. Igualmente, PxC entiende que no todo es relativo, que los Derechos Humanos, por ejemplo, no se pueden librar a cuestiones irresponsables y que, por este camino, las sociedades occidentales han de establecer e inculcar en sus centros públicos de enseñanza, unos contenidos racionales de ética cívica y democrática que representen el núcleo identitario de la civilización occidental, sin el cual ésta no podrá sobrevivir.
PxC desde la concepción de la defensa de los derechos civiles de todos los ciudadanos y para garantizar éstos, entiende que la correcta aplicación de éstos sólo podrá devenir desde la tipificación penal de la apología a cualquier delito estipulado en la normativa vigente. Asimismo, entendemos que cualquier autoridad pública deberá tener la obligación civil y penal de denunciar cualquier delito de que tenga constancia. En este sentido es incomprensible por ejemplo, que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, por orden expresa del Ministerio del Interior y del resto de organismos oficiales, no detengan de manera inmediata y pongan a disposición de la Brigada de Extranjería a inmigrantes ilegales que residen y de los que se tiene constancia en Catalunya.
No menos sorprendente es que a inmigrantes ilegales se les proporcione desde organismos oficiales documentación pública tales como certificados de empadronamiento, tarjetas de la Seguridad Social, e incluso documentos de ahorro subvencionados con dinero público como abonos de transportes, documentación que éstos utilizan posteriormente para regularizar su situación e incluso solicitar ayudas y subvenciones públicas. Ante esto PxC exigirá que las administraciones públicas aporten esas bases de datos a los organismos competentes para el inicio de apertura de expedientes de expulsión de aquellos inmigrantes ilegales de los que tienen conocimiento las administraciones.
4.3- La corrupción de la sociedad liberal es la rendija por donde se introduce el Islam. Ha sido, en efecto, el fracaso de los regímenes laicos en los países árabes, el desprestigio del socialismo y del nacionalismo en Libia, Egipto, Iraq, etcétera, así como la errónea política exterior de Estados Unidos y la antigua Unión Soviética, el que ha producido la potenciación de la extensión del islamismo y el fundamentalismo radical. Ahora, esta reacción oscurantista nos llega a las tierras de occidente en forma de inmigración y con la intención de convertirnos a una concepción político-religiosa que niega todos los avances de la Modernidad europea.
Igualmente, los principios que han permitido el desarrollo de occidente -al cual pertenece Catalunya- van ligados a los procesos de racionalización social de los siglos XIX y XX, la revolución industrial y tecnológica, el pensamiento científico y la democracia política. La defensa de los valores, ideas e instituciones que han hecho posible nuestra civilización ante otras culturas no occidentales basadas en el tribalismo, la intolerancia, el fanatismo, el oscurantismo y el subdesarrollo material, es una exigencia que ya no se puede aplazar ni un día más y que se ha de concretar en el terreno educativo. En ese sentido PxC será especialmente beligerante con la defensa de los derechos fundamentales de la mujer, la libertad de expresión y culto, tanto en nuestra comunidad como en sus países de origen, rechazando la colaboración de acuerdos de cooperación y potenciando iniciativas diplomáticas hacia aquellos países que no contemplen estos derechos.
4.4- PxC establecerá en los centros públicos de enseñanza media y superior una asignatura troncal y obligatoria de ética cívica y democrática. Esta materia no se limitará a contenidos teóricos, sino que incluirá la práctica cotidiana de los jóvenes dentro de la institución académica. Para la correcta aplicación de estos códigos será necesario fomentar el correcto funcionamiento de los Colegios Profesionales como entidades de derecho público que son.
4.5- La vertebración ética e institucional de la sociedad catalana irá más allá de la enseñanza, alcanzando todos los ámbitos profesionales y sociales. PxC promoverá la aprobación de códigos deontológicos y comisiones de ética que regulen su aplicación. Para la correcta aplicación de estos códigos será necesario fomentar el correcto funcionamiento de los Colegios Profesionales, como entidades de derecho público que son.